1 Juan 1:1-10 RVR1960 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunasl tiniebla en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
La vida cristiana es para anunciarla, no es solo para ver, oír u contemplar. En los tiempos de los apóstoles ellos se habían quedado en Jerusalén pero fue necesario removerlos para hacerlos que salieran a predicar.
No puedo permitir que el fuego se me apague, un cristiano no puede permitir que el fuego se apague. Un cristiano debe tener un corazón como el de Daniel, quién tenía un corazón sentido y adorando a Dios sin importar las dificultades que le ponían en el camino o las amenazas.
Un cristiano debe tener un genuino amor por los perdidos si uno no tiene ese amor Dios no nos los da.
No puedo estar conforme con el fruto que tengo, el mayor agrado de Dios es prédicar su palabra.
Y para poder avisar debemos estar en luz y no tener cuartos oscuros, es decir no tener una doble vida. Los cuartos oscuros frenan el propósito.
"Es mejor confesar una lucha que confesar un pecado" Carlos Sabogal.
Para eso el cristiano debe vivir en luz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario